Contrastes: en blanco y negro.

Todo en esta puta vida tiene mil millones de matices. Nada es blanco o negro salvo nacer y morirse. Simplificar la vida en cosas blancas y negras es tanto dañino (tanto para el que lo hace como para el que es clasificado) como inexacto. Como lo es esta imagen de abajo que me encontré por las redes sociales y que me parece una puta mierda que mucha gente entenderá como acertada porque está escrita en imperativo y se ve que que te digan cómo hacer las cosas sí que es más sencillo y cómodo que coger y hacerlas o pensarlas por ti mismo. Ahora sí queréis podéis leer mi reflexión y si no pues me la suda de tal manera que mearía para adentro.

Imagen de mierda en cuestión

La escribo para sentirme bien a gusto y siendo consciente de que yo mismo debo aplicarme el cuento en muchas cosas, pero para poder aplicárselo hace falta identificar muchos aspectos del libro de los cojones, si es que has sido capaz a estas alturas de coger el libro que te ha tocado ser en esta vida y te has puesto a leerlo en vez de dejarlo cogiendo polvo porque el título y la encuadernación no es de tu agrado o porque los de todos los demás te parecen más bonitos que el tuyo, del cual no te has leído ni la puta sinopsis. O quizás debas dejar de usar la puta enciclopedia de 2000 páginas que te ha tocado para pegarle en la nuca a los demás, bien porque te cuesta ponerte a leerlo porque no quieres leer, por que eso es de frikis, o yo que sé, porque te ha tocado un libro en un idioma que no conoces… ¡Vete a una academia coño, que es tu vida! Y las nucas quieras que no son medio duras, al final te lo vas a cargar. nota: metáfora, la academia simboliza pedir ayuda psicológica, o al menos empezar a planteártelo.

Quien se de por aludido que se plantee por qué, porque esto no es un ataque sino una invitación a la reflexión. A lo mejor le interesa y sirve a los que son daltónicamente miopes para incentivar el ir a comprar unas gafas para ver más y mejor, porque a las personas que se hacen las ciegas o se inventan su daltonismo para victimizarse y excusarse no les interesa pedir ayuda porque su falso deterioro del área macular le sirve para que la gente le de lo que quiere y esté pendiente de su atención.

Complicarse la vida puede darse cuando te implicas demasiado por personas que se implican más bien poco tanto con ellas mismas como con las personas que en teoría deberían recibir reciprocidad por su parte.

También te la puedes complicar de muchas formas, sobre todo mediante la generación de expectativas de cualquier grado positivo sobre cualquier evento futuro. No esperes nada de nadie. Aunque lo compartas todo, si esperas algo a cambio te vas a decepcionar, entristecer o frustrar, porque la vida no es un comercio y cada persona tiene sus propios motivos y realidad para no poder corresponderte. Pero ten claro que si no das nada, no recibirás nada a cambio. Nada es gratis en esta vida. Si encuentras algo de manera gratuita que vale la pena, o sabes cuidarlo y lo haces, o lo pierdes para siempre y sales perdiendo o en quiebra. Si repites el patrón, acabarás más solo y triste que morir cagando, rodeado únicamente de cosas del valor que puedes mantener.

Esto, a lo que los hippies llaman Karma, no es sino el resultado de lo que haces, y sobre todo cómo lo haces, por mantener las cosas que la vida te ofrece tras la inevitable influencia del azar y de tus actos (o no actos), ni magia mística ni pollas, deja ya la ayahuasca. Es matemática social básica.

¿Extrañas a alguien? – Escríbele preocupándote por él. Ya contestará, si quiere y/o puede. No hace falta llamar, no es urgente. Que tú tengas la necesidad de hacerlo, no significa que la otra persona quiera (o pueda, coño) hablar en ese momento.

¿Tienes dudas? – Pregunta cuando estés a tiempo. A tiempo puedes preguntar todas las dudas que quieras. Después te toca hacer las cosas por ti mismo para ganar seguridad. Si te acostumbras a dejar o pedir a los demás que hagan las cosas que no sabes hacer por ti mismo (y que deberías), o vas a ser una persona más insegura que el tercer portero reserva de un equipo de fútbol de regional.

¿Amas a alguien? – DEMUESTRASELO. Con hechos y cambios. Decírselo sin sentirlo es egoísta y cruel. No necesitas decirlo a diario si lo sientes de verdad. Se da por hecho que hay afecto si se siente correspondido, repetirlo continuamente es intentar tapar con palabras lo que no hacen tus acciones. Estarás, metafóricamente, sosteniendo y bombeando el corazón de alguien con tu propia mano sin dejar que lo haga por él mismo. Cuando no estés, dejará de hacerlo por su cuenta, y a más tiempo haya estado dependiendo de tu impulsiva e insegura mano, más tardará en volver a funcionar. Y a más tiempo esté sin oxígeno en la sangre mayores secuelas provocarás.

¿Quieres algo? – Piensa cuánto te hace falta. Analiza y ten en cuenta si obtenerlo implica a terceras personas y en qué grado. Si tu moral lo permite, ve a por ello sin saltártela. Si directamente no tienes moral alguna y tus principios pues no te los sabes porque eres más de leer el final o fingir que lees… pues yo que sé, vete al baño, echa el pestillo y aprieta mucho a ver si te colapsa una vena de la frente y te mueres en mitad del apretón.

¿La cagaste? – Reconoce tu fallo y la magnitud de su repercusión. Ser honesto, pedir perdón y hacer por que no vuelva a ocurrir. Si no se cumple todo, pedir perdón no sirve para nada. Sólo te habrá servido a ti y a tu conciencia, si es que tienes. El daño provocado muchas veces no se puede reparar. Si estás a tiempo o se presenta una ocasión u oportunidad que no esté forzada por ti, aprovéchala. Si el daño es irreparable, no importa lo que intentes hacer ni cuántas veces por arreglarlo. Acabará, como minimo, igual de dañado, pero el daño se irá incrementando cuanto más tiempo tardes en dejar de envenenar a alguien para intentar curarlo. Porque intentar cambiar a alguien es tóxico, y da igual si ese alguien está ya envenenado o aún no, el veneno es veneno. Imponer nuestro criterio, moral o estilo de vida a alguien, por muy ético que los veas, es contraproducente si se intenta forzar a ello y no se hace reflexionar para conseguirlo, ya que el cambio debe salir de la voluntad de uno mismo. Luego en otra liga ya está la peña que envenena por pura afición por el envenenamiento. Será por hobbies, coño. Hazte profesional de la petanca y funda una peña o yo qué sé, sintoniza Telecinco, que mejor tener un cerebro abducido medio inerte que un cerebro hiperactivo sádico.

Resumiendo para vagos: si eres consciente del daño que haces a los demás (que rebota en tí mismx) y lo haces sin darte cuenta en el momento pero sí luego, ves al puto psicólogo coño. ¡Que estamos todos de la puta chota!, lo hemos hasta normalizado… ahora si no vas al psicólogo eres un puto friki ¡Que no te enteras! Na, tampoco es eso, pero alguien que pide ayuda es alguien que quiere cambiar algo que le causa malestar.

Si estás completamente segurx de que no eres ni has sido tóxico nunca, pues plantéatelo chicx, porque aunque sea por pura estadística la has cagado con alguien alguna vez aunque no fuera con mala intención. Eres un surtidor perfecto que dice vender antídotos pero que no tiene ni puta idea de que su antídoto es venenoso si se da a alguien que no está envenenado.

¿Sientes malestar en tu vida por algo? Analiza el qué. Pide ayuda, verbalizalo a tu gente de confianza: “ESTOY MAL“, pero actúa coño, sino vas a convertirte en el penas, el víctimista o el pobretico. Hay muchos tipos de terapias, hay peña que ha dedicado un buen tiempo de su vida a estudiar única y exclusivamente para ayudarte a analizar tus movidas. Están aburridos de escuchar movidas ajenas. No eres tan especial, aunque sí único y con tu propio mundo. No te olvides que cabe la posibilidad de que una terapia concreta puede que no te ayude. Pero recuerda, no todo es negro o blanco, hay muchas opciones.

¿No sientes malestar alguno en tu vida? Hostia, qué bien, me alegro mucho, pero… ¿Creas malestar aunque sea muy puntualmente en tu entorno cercano? ¿No? ¿Seguro? Joder, qué guay, eres la polla: fuera de aquí. O eres un ciudadano lobotomizado que ha llegado aquí sin querer (buuu, fuera, aburres) o eres un puto psicópata. Este rincón es para los que estamos como cabras: locos pero no perversos.

Él quiso amor. Lo tuvo, pero no el que quería.
Él buscó el amor, pero no supo cómo encontrarlo.
Él tuvo amor, y no supo cómo devolverlo.
Él creyó tener amor, pero no era más que una rosa envenenada.

Ahora tiene una rosa, sin veneno, pero rosa al fin y al cabo.
¿Quién va a querer a alguien besado por las espinas?

Complejo vacío interior, EGA.
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